19/8/17

JARAIZ IV (Aleaciones)








El sol cortado en dos en la leche de la noche. La barrera de cañas contra el aire. En un poema es imposible soñar, está avivado, raviver la pista falsa que da la vida. Ahora la fotografía debería deshacer esta imagen o conjunto de imágenes. Ciegos en el cenit nosotros a tientas entre árboles y muros blancos. El amor es amarillo. Orina azul en el polvo de la muerte en las zarzas de las ciudades. Era lo que me comprometía con ellos. Incendiado el amen, la palabra que resume el mundo, se cierra una puerta frente al mar. Un marco de puerta para el viento negro. Rodeas la puerta, todo está abierto. El ruido de la puerta me aparta del poema. ¿Verán la puerta? Lo perros entran en el solárium. Nadie duerme en un poema/ Dale un beso a la nada/ El tiempo da vueltas alrededor de la muerta/ Un ojo detrás de mi/ Nunca podré ver ese ojo/ Se cierra como una noche en otra/ Palomas posadas en el mar/ Entro con miedo en una luz negra/Estrujo la maldad, la bola de yeso negro llena de polvo/ Encaro esta cuesta que sube al sol/ Se ve todo en el pozo/ Celentéreos o aguasmalas/ Ácido de noches espesas en el fango de las campanas/ Ese árbol no vale para esto, lo chupo con su otoño/Debajo de la luz me quema la mano/ Justo en la línea de todos los ángulos dientes de león/ Se plisan las líneas de vida en la noche.




(Radiaciones)